Tal vez me gustaría predecir el futuro,
sí, me encantaría hacerlo.
Me fascina cuando a veces el futuro parece ser lo que haces ahora,
porque eso que haces ahora se transforma en el futuro y es constante.
Te cuento algo, todo se transforma, el amor, la amistad, el odio, la tristeza, todo se transforma, nada se termina, pero su transformación depende de dos posiciones, la vuestra y la de la gente.
Hoy en día me siento maduro, tal vez algo ido, pero muy enamorado de lo que hago, veo a la gente como almas, a mis amigos como personas que emociones constantes y sí se trata de chicas, me gusta apreciar a las que son sencillas y que saben lo que quieren.
Sí, estoy en ese punto de mi vida en el cual si algo viene le concedo mi pasión, dedicación; ojos risueños, mirada fugaz y a la vez profunda, brillos en la piel, beso en las manos, un detalle sencillo, una pequeña locura hasta un beso profundo.
Hoy en día, me encuentro sensible ante el mundo y me gusta contarle a la gente selecta un poco de lo que es andar perdido, pero enamorado. Es hermoso, pero puede mortal.
Hermoso porque sacas sonrisas de donde no podría haber,
hermoso porque la pureza se hace infinita,
hermoso porque dejas una semilla,
hermoso porque al volver hay un árbol lleno de frutas que comer,
hermoso porque regalas sencillez y lo que recibes es algo invaluable, una bello momento reflejado en dos frente a frente, en algo extraño, a pesar de todo, pero tierno.
Mortal porque a veces duele,
mortal porque al irte no hay forma de estimularlo,
mortal porque sabes que es un sin fin de emociones que quedan en ti,
mortal porque tienes que volver por su vida, y cuesta, cuesta como no tienen idea. Cuesta en el sentido que disfrutas, pero la noche llega y su alma deja de brillar si no la vuelves a encender. A veces, cuesta cuando se pierde, pero le das un brillo pequeño.
Pongo a disposición esta intención, me abro al mundo, pero respeto este paraíso interno que si recibe semillas del otro jardín, de aquél jardín de siempre, esto podrá seguir dando sus frutos.
A todos nos encantaría ser retribuidos, estimulados, recompensados, de la manera más sencilla, de la manera en que te digan sin decirte nada, que influyes en su vida, cada vez que encienden su alma.
Y encender el alma, es un privilegio, un arte y mucho más en tiempo difíciles, es digno de ser tocado como canción que cada vez que escuchas me dices, oye, me encanta tus aciertos!
¡Mi mente se ha quitado el sombrero ante mi corazón! Es cierto.
Tengo una vida para querer, no me llenes de hierva que no me sirva, sino que produzca este campo fértil, con molinos de palabras encaminadas hacia el cielo y las flores.
Si ha de hacerlo bien y lo siente a bien. Recuerde que dirá: "Me quito el sombrero ante tu corazón". No importa el día, la hora.. importa cuando algo se encienda y quiera ser comunicado, cuando hayan de alinearse los mundos!
Aquél día entenderé porque razón lo diría usted, seré prudente y abrazaré su alma!
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