Quiero hacer las cosas bien, te dijiste al espejo.
Tienes mil oportunidades, pero tener es diferente a querer mil oportunidades.
Sabes moverte, pero no lo haces, porque antes de moverte hay algo más que se mueve entre tus sueños, esos sueños viven al margen de las reglas de una inercia incierta, una inercia que controla su despegue, incluso su voluntad.
Y es que hay inercias más allá de la incapacidad física y moral. Existen estados de reposo emocionales que simplemente no son para descansar, sino para aprender a separarlo de los pensamientos.
Es necesario un estado de reposo que te permita distinguir lo que haces de lo que sientes, lo que dices de lo que deseas, lo que pretendes de lo que ansias y por ultimo, de estar despierto a estar dormido porque cuando estas despierto conoces más tu razón y cuando estás dormido a tu corazón.