¡Ojos vivos! Sí, el brillo de tus ojos, el que no veo cuando a tiendes a un cliente, el que no veo cuando incluso hablas con quien intentabas fuera tu escape y ahora te sientes oscura, descuida, todos nos perdemos y tal vez hayas aprendido y me gustaría pensar que sí.
¡Sí, señor! Y no es porque sea un psicólogo...
¿Recuerdas la intuición? Así es, de la cual basabas tus movimientos, a mi me funcionaron no sólo para saber sobre algo oscuro en tus pasos, sino para saber cuanto más late tu corazón cuando rompemos el mundo gris que nos rodea en un abrazo, en la sencillez de hablar y la espontaneidad de nuestra dinámica.
¿Que andas ocupada?
Lo sé, pero ya sabemos. Siempre hay tiempo para todo, incluso para hacer lo que queremos, eso está claro, ya lo hemos vivido. No me siento débil de decirte que querré verte, ya sabes tú.
Y es cierto que me gusta estar en casa, en mi hogar más que en una fiesta, pero desde que tuve que tomar acciones de corazón he sido más callejero por ir a verte. (Entre risas)
Te conozco eres una persona que sabe lo que quiere y si intervine fue porque te quiero bonito y querer bonito trasciende como no tienes idea, tal vez he querido que te des cuenta antes que el sol se oculte y sea complicado.
El hito de esta historia es marcado por como dejas fluir tus íntimos deseos, soltar un poco la cadena y la voz del instinto que desvían las decisiones que tomabas con corazón.
Yo estoy cansado, es cierto, pero un corazón que quiere pasa por encima de sus propias intenciones para sólo verte más tranquila y que acciones con lo mismo que yo ofrezco con un corazón bonito.
Confío en ti, porque me enseñaste a confiar que eres por quien quería ir toda mi vida; ser invaluable y la mejor para mi.
Yo ya tengo entendido quien soy y mi valor está en la mesa, me siento el mejor para ti, si quieres verlo, sólo tienes que ver cuanto me haz cambiado. y para bien. (Sonrisa)
Me satisface la línea que he seguido, por que primero hubo resistencia (razones que ya sabemos), luego me escuchabas y te ibas sonriendo, a veces exageraba, pero bueno. Acto seguido, te hacia bailar y disfrutabas. Casi último viviste una experiencia que aprendes y te paras nuevamente, seguí mostrándote mi interés no por tu acción, sino por quien eres realmente, y logramos que esta vez te sintieras un poco más libre de ser consciente de la sensación que produce una persona en tu vida y no te negaste. Marcamos el hito con una despedida entre sonrisas coquetas, porque eso era y la reinas de la noche eran tus ojos, son como mi sueño eterno! Sí, no había palabras, sabía que querías un poco de estos momentos que nos lleven a donde no quiera llevar.
Ahora quiero estar vivo para ti, dame vida cada vez que brote esto en ti y yo te devolveré de forma prudente, pero de la que más te gustan... VIDA!
No hay comentarios:
Publicar un comentario