sábado, 29 de marzo de 2014

Eres sinónimo de*

Te robas mi aliento dejándome morir, para luego devolvérmelo con un suspiro, eres sinónimo de oxígeno.

A cada movimiento estoy atento, no puedo dejar de hacerlo, no pierdo el foco de aquella luz de colores atenuantes, eres sinónimo de cine por las tardes.

No estas presente, pasan horas, tal vez días, pero en sueños pasan siglos, muero cuando no te veo y de pronto apareces y revivo al día, eres sinónimo de VIDA.







viernes, 21 de marzo de 2014

Prófugo del tiempo

Que las horas en que no te escucho,
que las horas en que me martiriza no estar a tu lado,
son las horas cuando me desespero,
siento caminar en un reloj sin un destino,
con esmero si intento subir al minutero,
el segundero termina buscándome y re buscándome...
Así es el tiempo cuando no estás,
el tiempo pasa y a veces se recuerda,
se recuerda cuando tu ausencia se hace presente.




02/11

martes, 18 de marzo de 2014

Sueños.*


En mis sueños soy el mejor arquitecto, en la vida real para aquel ángel carezco de talento y cuando despierto no me ubico en lugar, espacio y tiempo... Dormiré, pues es allí donde la encuentro.


lunes, 17 de marzo de 2014

Eres cultura.

Envuelta en mi genes, te haz colado. Me brindaste información calificada sin querer, que al dormir en mi sueños se edifican sonrisas conocidas del ayer. Un ayer que vengo extendiendo, es por ello que sueño despierto. Entiendo que eres inalcanzable, a veces impredecible, pero me cabe una certeza y es que en mis neuronas eres cultura, que se transmite así como en la realidad en sus generaciones sin mesura, es una cultura llena de dulzura.

Te haz inscrito en mi ADN, te tengo como cultura, eternamente.

martes, 11 de marzo de 2014

De pronto una estrella fugaz*

Ya han pasado días en que dejé de ser un pedacito de humano para convertirme en alguien con una chispa divina alcanzado por un ángel, sin imaginar el día. Sólo una mirada, una sonrisa,  nada en mano... en mis manos, pero mucho anoche entre dos manos.

Sueño despierto, en mis recuerdos lo siento y no lograría sobrevivir hasta el anochecer requiriendo una dosis abstracta de su imagen que conservo al cerrar los ojos hasta el día que la vuelva a ver.

Tengo dos vidas, una de viaje al país de las maravillas y otra que veo de vez en cuando, no sé cuando.

Dicen ver para creer, yo recuerdo y vuelvo a nacer en cada anochecer. La vida es corta, pero larga es mi espera, mientras en la vida real pasa un día, en mi mente pasa un año de mi vida viviendo el mismo e incansable, así como mágico momento con espectadores celestes luminosos atraídos por un aura desplegado por una fémina tal vez fugaz, pero eterna en mi corazón.


No puedo vivir del sueño, pero de pronto un electroshock de memorias especial lo hace real...