Para el corazón y para cada persona que atraviesa tu mente dejando un aroma a siempre.
"Quien escribe es ciego porque no necesita ver, sino SENTIR".
A. Espinoza
Tiene lógica darme el derecho de ponerte en palabras.
Que autografiaste mi biografía sin autorización,
te llevaste el bolígrafo, sin darme la oportunidad de continuar mis propias líneas.
Estoy convencido que el mundo se salva en una sonrisa,
De lo que no estoy seguro es si me toparé con esa curva rojiza.
Estoy convencido que el mundo se salva en una mirada,
De lo que no estoy seguro, es si aquella mirada estará allí contemplando a través de su vitrina nuestro mundo.
Estoy seguro que el mundo se salva mientras sueñas,
De lo que no estoy seguro, es si las personas correctas te inspirarán tanto a soñar que se podría convertir en una oportunidad para volver a vivir cuando lo hayas dejado de hacer.
Por sea caso, entre las formas de salvar al mundo, también incluí la de un abrazo.
Y esa fue la sonrisa que arranca el peso del día,
Aquella que sin consultar te da una vida adicional,
Porque son esas sonrisas generosas, que no las entiendes,
Y queda bien pintado, cual retrato que sea así,
pues la llevaría en un cuadro que se acomode en mi retina, a medida mientras te escriba.
Y no espero entender su sonrisa,
pues basta que te desarme para entender que hasta esas cosas curan, aunque sea de pasadita.