lunes, 23 de enero de 2017

Te enseñé a quedarte

Cuando pensaste huir, te enseñé a mantener la calma,
cuando ardías por dentro, te enseñé a refrescar la mente,
cuando tu ira era más que tu amor, te enseñé a encontrar tu paz,
cuando la palabra ya no te bastaba, te enseñé a trascender conmigo.

Hoy y mañana es una oportunidad de tocar el cielo,
y me gustaría que también me enseñen.

Hoy es el momento de abrir el corazón y romper las consecuencias y no las promesas,
para romper las pesadillas y aprender de la mano de la razón con el corazón,
tan profundo como el sabor de las fresas en otoño para que luego se luzca en un verano de noche como una damisela!

jueves, 12 de enero de 2017

Tocando tus memorias

El sol está entre tus manos,
y no quema.

La luna entre tus labios,
y no me asola.

Tengo miles de detalles eternos en mi corazón,
y no me aterra compartirlos sin alguna razón.

Es así como el sol acaricia mi imperfecto yo,
la luna refleja lo mejor de sí para mi como si fuera su Tierra,
y mis detalles lucran con mi sed de ti.

Recuerdo como antes sentía que vivía,
pues ahora siento lo mismo,
con la única diferencia de que no termina ni en sueños.

Es bonito llevarse un pedacito del sol y la luna,
tan bonito como dormir y sentir la brisa del mar,
en definitiva, mi mejor estrella y satélite.

Hoy tengo el placer de llevarme a la cama una luna cariñosa y un sol adormecedor de sueño,
pero tengo la carencia de no tocarlas.

sábado, 7 de enero de 2017

Vivir y morir

En un soplido te hizo vivir,
En dos soplidos te comenzo a pintar,
En tres soplidos era un paraiso mental.

Es cruel ssber que de otro soplido desmorone la vida,
En dos soplidos despinte tu ideal,
En tres soplidos te sientas muerto.

El privilegio de todo ello es que si estuviera allí,
Voler a morir sería volver a vivir en un rincón de su corazón.

Allí donde se genera la vida de un latido, de un vivir, morir y vivir, sin pensar en sólo morir.

El principio del amor.*

Hay un rostro que no puedo olvidar,
una sonrisa la cual en mis sueños he de deleitar.

A veces es tan difícil imaginármela, 
sólo mis sueños pueden entregármela,

Lo duro de ello, es que no puedo convertir su aroma en mis sueños,
cada vez que intento experimentarlo, tengo que abrazar su vida en la mía, en un beso
y cada beso se convierte en sus heraldos de vida para este lago vacío de deidad.

Tengo el privilegio de despertar mirando al cielo a mi derecha,
pero la oportunidad de despegar de vez en cuando hacia ese cielo con ella.

"Lo bello place, pero lo agradable deleita", dos puntos que aprendí a tocar a cada instante.

Tengo el principio de deidad, cuando sé que todo acaba en un día, pero continua eternamente en la mente y en el instante que esos heraldos suyo vuelven.