Sabes que todo está bien cuando conservas los latidos del corazón en el rango que deben estar,
Sabes que lo normal te hace sentir en tu sitio, tus parámetros,
Pero sucede que cuando el corazón late más cuando ves a alguien o recibes algo no está bien,
Reconoces que un abrazo disipa los latidos de ese corazón y lo calma, y sabes por qué late más porque esos latidos se convertirán en impulsos y luego esos impulsos en ganas de hacer o ver algo,
Hoy sé, sabemos que los latidos, sobre todo los más fuertes y rápidos son un indicador de que queremos algo, que seguimos sus pasos, pero ante la más mínima idea o prejuicio lo frenamos, pero es un auto con un gran motor, que no se detendrá, porque frenarlo es muy diferente a apagarlo, que cuando no puedas más ese mismo auto arrollará el pensamiento y la claridad será tan visible como las carreteras alumbradas que cruzamos en los sueños.
Los latidos fuertes y rápidos son nuestro mayor indicador.
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