Cruzando la línea de fuego que tu perfume me brinda,
la extraña sensación de que ese aroma me ahoga, pero a la vez me inspira.
Tu no tienes nada, nada de interesante porque esto no es interés, es puro aroma,
aroma que viaja por todo mi cuerpo y cual veneno transforma mi forma de respirar ahora.
Si respiro podría respirar el aire casual del tiempo, pero al exhalar sólo siento que pierdo la esencia de tu alma que algún día respiré.
Me convencí no por el tiempo, si no por el cerrar de mis ojos cuando cada noche, mientras se podía, me convencías con el tierno aroma de tu presencia, casi llena de paradigmas, llena de inseguridad, pero envuelto en ternura.
Eres la fragancia más exquisita del mundo, la cual merecido o no me di el honor de respirarlo en mutuo acuerdo entre dos voces que no hablan.
Mi alma respira. Sí, es cierto, respira y se gana el derecho a vivir infinitamente en un sueño cuando tu voz, aquella voz que calla me habla con suspiros..
Yo te devuelvo los míos, mis suspiros, mi voz no calla, quiero el infinito contigo.
Tus besos son aromas, aromas de un sueño, sueño del destino, destino de mis sueños cuando vivo entre nubes, sólo cuando sueño.