Con el humo del cigarrillo de una chica a mi lado,
Con la presencia de muchas almas estoy esta noche,
Ese humo que respiro me intoxica, me perfora el alma,
Es primera vez que escribo tan ebrio, pero a la vez tan consciente de lo que veo,
Me estoy perdiendo, no pertenezco a este mundo de gente riendo y brindando,
Me estoy metinendo donde mis limites no dan, porque mis limites son mas cafeteros.
Sigo viendo ese humo flotando lentamente ante mis ojos,
Me quiebra el alma nuevamente, no pretendo aparentar, sólo ser,
Ser con el arte de lo que uno quiere más no lo que la gente quiere de ti,
Pues puede que la gente quiera que te diviertas, pero tu corazón te envía a otro plano,
A un plano donde ves esa misma imagen, pero escuchas a lo lejos otras voces, otros ecos, que te exclaman que vuelvas a tu naturaleza, a tu nido sentimental!
Estoy perdido lo sé y no porque haya querido, si no por aceptar tomar sin nedida, no por darme al abandono, si no porque adormesco mi sentir a un lugar donde puedo soñarlo mientras la tormenta pase.
Estoy comprendiendo porque la gente se refugia en el alcohol, entre las copas y yo no me describo así, por eso escribo experimentando esta sensación que anestesia el malestar, pero hace profundo mi pensamientos.
Logro entender que necesito más copas de café diarias y no copas de alcohol; así es, estaba en lo cierto, no es bueno perderse, si no encontrar o reencontrar lo que ya conocías, esa sensanción hermosa.
Amo mi forma de ser, amor ser escriten y romántico, así como terco e insisente porque me hace ser quien soy y tal vez no recuerde esto, pero si sepa lo que es sentir esto profundo que mi corazón aguarda, mi corazón espera!
Profundo yo!