Brecha enorme es la que se genera cuando comparo entre realidad e imaginación.
Oportunidad es lo último que se asoma detrás de la montaña de recuerdos cuyo fondo resplandece suavemente por las cualidades de un cálido atardecer.
Tal vez nunca estas palabras fueron valuables, pero me interesan mis recuerdos, pues a pesar de que no son reales, son una convicción que en algún momento a modo de magia dos almas dijeron hágase la emoción.
Y la emoción se hizo, envueltos en uno de los paradigmas más incomprensibles de la vida, pero más acogedores por la ternura.
Actualmente en un espacio reducido y subjetivo, caja de fantasías y realidades como rompecabezas intentan encajar sin la pieza maestra de su origen, es por ello que recurro a mis recuerdos con hágase la emoción y ella apareció.
sábado, 10 de mayo de 2014
sábado, 3 de mayo de 2014
No es Daltonismo
Veo todo de colores, no es Daltonismo, pero es genial.
Colores de botes de pintura que cayeron de la fábrica de sueños, pero todo está muy bien.
Regadas expandiendo sus diferencias confundiendo mi realidad, pero todo está muy bien.
La fábrica de sueños quebró, el abastecimiento multicolor se negó a un nuevo trato con mi agente emocional, se quebró el lazo, pero todo está bien.
Los colores fueron desapareciendo, aclarando la realidad, pero todo está bien.
Comencé a darme cuenta que los colores tenían un sentido dentro de lo confuso, pero todo está bien.
Me paso horas buscando el sentido a esta realidad policroma y ya sé que que no tengo proveedor y aquí es donde perdí la certificación del sistema límbico, mis emociones...
Ahora no sé si cruzar la calle, pues al parecer el semáforo se ha quedado sin color..
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