sábado, 18 de marzo de 2017

Mágica intención

No podía creerlo, ella brillaba con luz propia,
Tenía dos alas fugaces, que desaparecían para aterrizar en este mundo.

Me di cuenta que yo la llamé, espontáneamente me hizo uno, mi mente ahora estaba cegada, no quería más que el acurrucaniento mental.

Sus bailes improvisados, su locura de tiempos, las risas con extensión al infinito y sobre todo su alma me hicieron convencer de que podía tomar su luz el día que dejará de brillar para decirle: "No estás sola". Y encender su cuerpo y alma creando un puente entre su corazón y el mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario