Hoy por la noche, una noche algo muerta, sin ventas, sin algunas cosas demás.
Estaba jugando Perú, por unos instantes despejado.
No me canso de admirar a las parejas, tal vez sea porque me quedé pegado a ser siempre así,
Pues detrás de cada pareja veía su historia y lo que más brillaba era sus ganas de sonreir y conversar de distintas cosas.
Tengo una mirada sensible ante ellos porque me encuentro a mi mismo donde merezco estar con quien quiero estar.
Pero fue en ese momento y ese entonces que la vi a ella, sí a ella, el ascensor cerraba sus puertas en mi frente y la luna refleja a una silueta similar y el encanto sin igual.
Pero se terminó en un instante, la conexión no perduró mientras mis ojos nublaban los criterios y empecé a soñar de nuevo y asumo que soñaré igual, como ayer que mi padre y yo en pleno coma de sueño, me dió un beso en mi frente y me dijo que estaba orgulloso de mi.
Soy lo que quiero ser y escribir, es una forma de gritarle al mundo y atraer sus mejores intenciones.
Así fue como alguien me tocó por detrás (compañera) y me dijo, oiga joven, no le duelen los dedos. Le dije, escribo en un blog. Ella me dijo, y no sería mejor que lo dijera, consejo de chica.
Sonreí y me quedé callado. Seguí mi noche pensando, cuando daría por tener esos oídos a mi alcance y llenar de tantos colores que tengo por dar!
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