domingo, 5 de marzo de 2017

El corazón y el tiempo.

4:50pm un gran amigo y su hermana me invitaron a almorzar a su casa,
Ya había almorzado, ellos prepararon chaufa, para ser sincero lo preparó su hermana y su enamorado,
Llegamos a su casa, su hermana salió, se trepó encima de su hermano y acto seguido, me dijo: ¡Adán! Repitiendo lo mismo en mi, atiné a quedarme helado y sonriendo.

Media hora después, entre palabras como: oye gorda, oye gordo, tú esto y tú el otro, su hermana y su enamorado preparaban chaufa improvisado para nosotros.

Ya a los minutos salieron contentos con su obra de arte, no pensé que fueran a decirme sientate (ya había almorzado) y viendo un hermoso marco, papá, hija, su enamorado, hermano y una señora nuera de mi amigo.

En definitiva, entre risas y comentarios, un Adán apagado, sonrío y dijo, creo que aún puedo soñar gratuitamente con este marco como lo vine pensando hace meses hasta coger una reliquia familiar que selle mis intenciones emocionales.

Finalmente, me dispuse a quedarme mirando al vacío regresando como en un tobogán y volví a la mesa escuchando que hablaban entre broma, cuándo el matrimonio (por su hija y su enamorado) y eso sí lo escuché y me reí. Minutos después, el señor hablaba de la historia de amistad que tuvo con un viejo amigo que lo apoyó mucho y antes de que le vuelva a dar la mano falleció antes de volver de viaje.

Mi cabeza sigue en un mundo de ensueño que ahora me limita, pero me hace creer profundamente en el valor de cada conversación, pero también que estos momento tocó con delicadeza cada idea mia enlazada con un sueño profundo que no sé si se acabe un día despierto o un día que no despierte jamás.

A veces el cuerpo está allí, pero la mente no. El corazón lo da todo, pero el cuerpo tiene límites.

Estoy pendiente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario