Nuevamente el sueño rebalsa mi almohada,
No había cerrado un día antes de esta forma,
Con el corazón en la boca y los sueños encarcelados.
La noche de ayer terminó siendo brusca, pero justa,
Me propuse dormr y lo hice como un bebé.
Al despertar rebobiné una voz que decía: ¿Vienes a mi casa mañana?
Diablos, ¿De dónde venía esa voz?
Obvio de mis sueños que recordé, pero ¿Por qué?
Creo que empezó mi etapa onírica,
Etapa en la cual se reprimen los deseos y pasa a tomar su lugar en sueños.
Sí, estoy empezando a reprimirlos un poco con la intención de no cometer alguna estupidez que a mi parecer no lo son, más bien impulsos positivos.
Aún el corazón justo encima de él reclama un regocijo, un espacio bonito que estoy tratando de cumplir a cabalidad, con ciertos criterios, pero finalmente dandole lo que siempre fue entrega y dedicación.
Llegó mi etapa tecnicolor, en la cual arrojó mis colores como un destello final,
Destello que ilumine un corazón y este a la vez el mío.
Esto es urgente no me quedan muchos colores para seguir haciendo arte con esto que siento!
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