Terminaba la semana y la larga rutina laboral,
mis ojos ansían la cita con los suyos,
Larga era la espera y corta la visita,
no importaba.
Nuestras citas eran tomando un café,
Caminando por los parques al rededor de su casa,
Durmiendo un corto y a veces prolongando tiempo en el sofá,
está última es la cita que pocos tienen, una cita en los sueños estando juntos.
Siempre no faltaba una cita,
siempre las ganas intactas para vernos,
siempre las peculiaridades del caso o los casos,
siempre tomarnos las manos,
siempre abrazarla hasta que me adormeciera y ella también.
Todo siempre es una cita cuando se trata de acercarme a ella,
por ellos inventamos citas, una de ellas sentados en el jardín de un parque con vino y dos copas.
Siempre nos faltaban citas.
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