amaba rebasar en cada cambio, cada viaje era una carrera.
Olvidé lo que era correr, definitivamente me cansaría,
hace poco recordé una carrera que llevaba guardada y esa no era en dos ruedas, tampoco corriendo hacia ella.
Verla de lejos, era una carrera con tiempo límite,
me cansé, porque no importa si en realidad no corría,
pues, quien corre es el corazón.
No olvidaré la carrera entre tus ojos y los míos.
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