Y esa fue la sonrisa que arranca el peso del día,
Aquella que sin consultar te da una vida adicional,
Porque son esas sonrisas generosas, que no las entiendes,
Y queda bien pintado, cual retrato que sea así,
pues la llevaría en un cuadro que se acomode en mi retina, a medida mientras te escriba.
Y no espero entender su sonrisa,
pues basta que te desarme para entender que hasta esas cosas curan, aunque sea de pasadita.
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